No te atrevas a introducirte a este mundo...

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11 nov 2013

¿En verdad necesitas del alcohol?

¿En verdad te diviertes por excederte?
El alcohol es una sustancia de venta legal, pero eso no deja de ser una droga, y al poder conseguirla tan fácilmente, esto la vuelve una de las más peligrosas junto al tabaquismo. 
 
Es una sustancia tóxica que puede producir hábito de consumo en ciertas personas, lo cual ocasiona daños irreparables en su propia salud y en la de la sociedad que la rodea, si no es tratada a tiempo.

La información recopilada de todo el mundo reporta que las edades de inicio son muy tempranas, en promedio entre los 16 y 20 años de edad y en nuestro medio se observa un incremento en el número de bebedores jóvenes, y esta es la razón principal que motiva a las numerosas investigaciones acerca del alcoholismo. Los resultados de las estas arrojan es que los principales consumidores son del sexo masculino.

Su uso nocivo en México, representa uno de los problemas de salud pública con mayor arraigo social cuyos costos y consecuencias sociales impiden el desarrollo de familias y comunidades.

Alrededor del 40% de la población ha consumido alcohol y más de 4 millones de mexicanos presentan dependencia al alcohol (en una proporción de 3 a 1 respecto al consumo en hombres y mujeres). Actualmente hay más mujeres adolescentes que cumplen con el criterio de estos trastornos que adultas.

El consumo de alcohol en exceso de algunos jóvenes ha producido y produce grandes conflictos. Siempre hay un antes y un después y lamentablemente cada vez se empieza más pronto a consumir en la adolescencia.

Pasando a las cuestiones de las consecuencias, representa el 38 % en casos sobre lesiones, particularmente entre jóvenes de 15 y 25 años de edad, y los accidentes ocupan la primera causa de mortalidad en adolescentes y adultos jóvenes (16,612 de defunciones en accidentes con vehículos de motor, donde incluimos automovilísticos y de motocicletas), y de los 5700 suicidios a nivel nacional, de cual, el 60% están relacionados con el alcohol.

En el ambiente marital, el 80 % de los divorcios (más de 90,000) están asociados del alcoholismo, donde también se relaciona el maltrato intrafamiliar.
 
Pero ¿cuáles son las causas de haber consumido esta sustancia? Las principales razones son la educación ya que parece desempeñar una importancia mayor que la herencia genética en el desarrollo del alcoholismo. La falta de unos patrones adecuados en el hogar puede conducir al mal uso del alcohol. Es más normal que una persona desarrolle afición a la bebida cuando de joven ve que las personas mayores que le rodean lo hacen habitualmente. Como una manera de conectar con los demás ya que muchos jóvenes en el mundo de las drogas las consumen precisamente para no sentirse diferentes de los demás. Es una manera de sentir que el grupo al que ellos se acercan les acepta. La entrada al mundo del alcohol, el éxtasis, por ejemplo, se produce por este motivo.  Y otro muy importante es para superar los problemas personales ya que beben para superar la tristeza, la depresión o la falta de felicidad personal; constituye una puerta de escape breve de la infelicidad.
 
En nuestra sociedad todavía no es conocido como una droga pero lo es, ya que se va volviendo un vicio, una necesidad, y si un organismo se acostumbra a él es muy difícil quitarle la necesidad de estar tomando.

Asistimos a uno de los fenómenos más peligrosos, en aumento, que destruyen a la persona y a la sociedad. El acceso a bebidas alcohólicas a los menores sin leyes rígidas, aunque lo prohíban, es una realidad. El entorno familiar, social y político debería impedirlo o poner los medios suficientes de prevención. En determinados casos lo ignoran y cuando son conocedores llegan demasiado tarde para remediarlo. Hace falta más rigurosidad en las campañas de concientización e informar a los adolescentes y jóvenes que la mejoría del estado de ánimo y las consecuencias positivas sólo producen más consumo de alcohol sin contemplar los efectos nocivos y el inicio a la adición a otras drogas. ¿La busca de paraísos ficticios y la imitación de roles poco ejemplares a través de la publicidad van a imponer la aceptación y no el rechazo? Casi todo problema tiene solución. ¿Por qué no se informa sobre los efectos positivos del no consumo? ¿Se puede potenciar la creación de programas juveniles de control y prevención de este consumo preferido de un gran sector de la juventud? Los jóvenes merecen toda atención para que tengan un porvenir más seguro y menos decadente.

Nos llama la atención notar que la edad de la etapa universitaria en la que nos encontramos coincide con la edad pico de incidencia de alcoholismo, aunado a la presión que existe por el estrés, la presión, entre otros factores, es muy factible el consumo regular del alcohol, ya que entre las causas principales que motivan a los estudiantes al consumo de bebidas alcohólicas es “alegrarse” o “relajarse”, que está directamente relacionado con el efecto euforizante que produce su ingestión. Además, también está determinada por la presión social o imitación, diciendo “porque mis amigos acostumbran a hacerlo”. 

Todos estos datos son verdaderamente preocupantes, porque a pesar de que los estudiantes de Medicina quienes “se supone” son los que velan por la salud, están necesariamente informados, conocen las consecuencias del consumo desde su aspecto biológico y psicosocial, y también porque una vez que estén graduados como médicos y tengan la responsabilidad de prevenir el surgimiento de este hábito y trabajar en la cura y el restablecimiento del paciente alcohólico, aun así sigan consumiendo esta sustancia. Por ello es necesaria más información acerca de esto, para así crear conciencia entre los consumidores que se encuentran en este medio, y dar una alternativa para controlar su estrés o su ansiedad que la carrera misma provoca.





Opinión de:
Hernández Jiménez Carlos Alberto

Hernández Morales Lorena
Herrera Herrera Fadia Anabí


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